10 alimentos que mejor evitar

10 alimentos que debes evitar para sentirte mejor

1. ALCOHOL
El consumo excesivo de alcohol (especialmente el de alta graduación) tiene consecuencias en el funcionamiento de diferentes órganos de nuestro cuerpo. En el cerebro disminuye la memoria, la capacidad de concentración y el autocontrol. El hígado puede verse afectado por verse obligado a metabolizarlo (transformarlo en azúcar). En el corazón provocan un aumento de la actividad cardiaca y aceleración del pulso. Cuando el alcohol llega a la sangre, se produce una disminución de los azúcares presentes en la circulación, lo que provoca una sensación de debilidad y agotamiento físico. En el estómago puede causar erosiones en la mucosa que lo recubre, provocando irritación gástrica. Por tanto, el consumo excesivo y diario de alcohol puede restarnos bienestar.

SUSTITÚYELO POR:  zumos naturales de frutas o verduras, aguas de frutas, infusiones frías, batidos verdes, etc.

2. EDULCORANTES ACALÓRICOS ARTIFICIALES
Muchos de ellos, como el aspartame, se asocian a síntomas comunes como fatiga crónica, palpitaciones, dolores articulares, pérdida de memoria, etc… Son productos químicos que sobrecargan nuestro sistema.

SUSTITÚYELOS POR: si tienes que controlar tus niveles de azúcar puedes sustituirlos por estevia, pero asegúrate de que es natural y de buena calidad, también puedes endulzar con sirope de ágave, sirope y melazas de arroz, cebada, etc

3. LÁCTEOS
Son fuente de grasas saturadas y colesterol. Son de difícil digestión, favorecen las infecciones y producen estreñimiento debido a su alto nivel de caseína. Formadores de mucosidad, contribuyen a empeorar trastornos respiratorios como asma, sinusitis… Favorecen la proliferación de psoriasis y espinillas.

SUSTITÚYELOS POR:  bebidas de cereales como arroz, quinoa, mijo, avena, soja… o bebidas de frutos secos como almendras, avellanas…

4. CARNES Y DERIVADOS
Contienen grandes cantidades de grasa saturada y colesterol. Su consumo está asociado a enfermedades cardiovasculares y cáncer. Son  muy acidificantes, favoreciendo la pérdida de Calcio de los huesos. El consumo de carne está asociado a una mayor excreción de calcio en la orina. Cuando se descomponen producen putrefacciones que estropean la flora intestinal. Las bacterias nocivas que producen, dificultan la asimilación de vitaminas y minerales.

SUSTITÚYELAS POR:  proteínas vegetales como tofu, seitán o tempeh e incrementa tu consumo de legumbres, mezclando éstas con un cereal (lentejas con arroz) para crear proteínas vegetales completas.

5. GRASAS TRANS (HIDROGENADAS)
Elaboradas con grasas de origen vegetal, han sufrido un proceso de transformación, la hidrogenación, que las convierte en grasas sólidas a temperatura ambiente. El problema es que el organismo ya no reconoce esta sustancia convirtiéndose en un peligro para su salud. Dentro del cuerpo actúan como las grasas saturadas, elevando los niveles de colesterol y causando problemas circulatorios incluso peor que las grasas saturadas.

SUSTITÚYELAS POR:  margarinas de frutos secos como cremas de almendras, cacahuete o sésamo.

6. SAL REFINADA
La sal refinada contiene sólo cloruro sódico y antiapelmazantes, sin ningún valor nutritivo.
La sal que se recomienda tomar es la sal marina sin refinar pues contiene todos los componentes naturales de la sal: cloruro sódico, yodo y magnesio además de todos los oligoelementos. De todos modos, es importante recordar que la sal debe ser cocinada. Debe consumirse disuelta y entrar en nuestro organismo a través de los alimentos.

SUSTITÚYELA POR:  sal marina sin refinar o por Sal del Himalaya.

7. CEREALES REFINADOS
El arroz blanco, la pasta, el pan blanco y otros cereales refinados, han perdido la mayoría de sus nutrientes y, en consecuencia, carecen de interés a nivel nutricional. Al refinar el cereal se elimina su salvado, rico en fibra, vitamina B y minerales. Pierde también su germen, fuente de vitaminas, minerales, proteínas, ácidos grasos y antioxidantes. Lo que los hace todavía peores, es que la pérdida de esos nutrientes facilita una absorción rápida del carbohidrato, favoreciendo las subidas rápidas de glucosa y su conversión en grasa. Los productos refinados son también altamente acidificantes.

SUSTITÚYELOS POR:  cereales integrales, tienes muchos para elegir: arroz, quinoa, cebada, mijo, centeno, en cualquiera de sus presentaciones, harinas, grano, copos, etc.

8. BEBIDAS AZUCARADAS Y CON BURBUJAS
Uno de los problemas de las bebidas carbonatadas es que contienen cantidades altas de ácido fosfórico que facilita la pérdida de calcio por la orina. Además las cantidades de azúcares o edulcorantes artificiales suelen ser muy altas. Resultando en una acidificación de nuestro organismo.

SUSTITÚYELAS POR: zumos naturales de frutas, limonadas e infusiones frías.

9. SALSAS Y ALIMENTOS PRECOCINADOS
La mayoría de los alimentos y salsas preparadas necesitan de una gran cantidad de aditivos, conservantes, potenciadores de sabor, etc. Estas sustancias químicas no son reconocidas por nuestro cuerpo y por lo tanto no se pueden metabolizar, acumulándose y sobrecargando especialmente nuestro hígado y riñones.

SUSTITÚYELAS POR: salsas naturales que puedes preparar con shoyu, tamari, miso, mostaza, limón, melazas… y utiliza conservas naturales sin aditivos.

10. CAFÉS Y TÉS RICOS EN TEÍNA
La cafeína y la teína nos dan una falsa sensación de energía y son diuréticos.
El café, está relacionado con la descalcificación de los huesos. Un consumo excesivo produce nerviosismo e irritabilidad, acelerando el ritmo cardiaco. Además, perjudica nuestro sistema digestivo, facilitando la formación de úlceras.

SUSTITÚYELOS POR:  infusiones de hierbas, cafés de cereales o tés bajos en teína como el té bancha o kukicha, muy alcalinizantes y ricos en calcio.

Autora: Isabel Moreno  Web www.macrosano.com

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