El ayurveda y la Cosmética

Físicos: la mala alimentación, el exceso de trabajo, mala respiración, falta de descanso o exposición a la contaminación ambiental.

Psicológicos: crisis personales, los conflictos personales y los comportamientos negativos.

Espirituales: desesperación o confusión.

  

Los problemas cosméticos que conllevan los desequilibrios de los doshas pueden resumirse en el siguiente esquema:

Tipo de piel: Vata

Problema

Sequedad de la piel

Síntomas
  • Piel facial y corporal seca y con tendencia a aparecer arrugas
  • Descamación de cuero cabelludo por sequedad
  • Cabello mate, quebradizo y con puntas abiertas
  • Uñas quebradizas
  • Labios resecos
  • Psoriasis y eccema seco en los casos más graves

Tipo de piel: Pitta

Problema

Sensibilidad en la piel

Síntomas
  • Acné rosáceo
  • Dermatitis en cejas
  • Capilares rotos
  • Sensación de ardor y picor
  • Granos
  • Pecas, lunares y cambios de pigmentación
  • Reacciones alérgicas a cosméticos

Tipo de piel: Kapha

Problema

Exceso de secreciones

Síntomas
  • Piel grasa
  • Espinillas y acné
  • Bolsas bajo los ojos
  • Cabello graso
  • Cuero cabelludo seborreico
  • Pies, tobillos y piernas hinchados
  • Celulitis

Para recuperar el equilibrio de los doshas, en el Ayurveda se utilizan los cuidados cosméticos combinados con la dieta, el masaje, la meditación y cambios en el estilo de vida.

Aunque la cosmética ayurvédica es sólo una parte del cuidado integral del organismo que propone el Ayurveda, para obtener resultados óptimos hay que elegir con cuidado los tratamientos a aplicar.

La cosmética ayurvédica propone cosméticos más naturales que los convencionales, sin colorantes, perfumes o sustancias sintéticas. La selección de los ingredientes se adecua a la piel a la que se van a aplicar, con objeto de equilibrar el exceso de dosha que haya provocado la alteración cutánea.

Éstos son los ingredientes cosméticos adecuados para cada dosha.

Vata (piel seca)

Aceites esenciales pesados que den calor: con cardamomo, menta verde, limón, jengibre, jazmin, azafran…
Aceite portador de oliva, almendra, aguacate, cacahuete o ricino.
Aceites vegetales como el de jengibre, consuelda, albahaca.

Pitta (piel sensible)

Aceites esenciales pesados y referestantes: con comino, hierbabuena, manzanilla, rosa blanca, sándalo, ciliantro…
Aceite portador de coco, girasol, almendra, nuez de albaricoque u oliva.
Aceites vegetales de regaliz, hinojo, hierbabuena, azafrán, NET.

Capa (piel grasa)

Aceites esenciales ligeros, secos y que den calor: alcanfor, tomillo, pimienta negra, pachuli, romero, salvia, tomillo, eucalipto.
Aceite portador de maiz, mostaza, semilla de uva, almendra o canela.
Aceites vegetales de romero, salvia o neem.

 

Fuente: http://blog.quieru.com/

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