¡Éste es justo el momento de su dosis de vitamina D!​

La tos, la temporada de resfriados y la gripe se están acercando al hemisferio Norte. La mayoría corremos a la farmacia local para controlar los síntomas, a base de descongestionantes, expectorantes, analgésicos, pastillas para la tos y los AINEs entran por la puerta como si no hubiera mañana. Parece que no somos conscientes de que lo que llamamos “temporada de gripe” puede ser, en realidad, en gran parte debido a una grave deficiencia en vitamina D causada por la falta de exposición a la luz solar durante los largos, oscuros y fríos meses de invierno. Siga leyendo para conocer cómo puede prepararse para esos “virus” de invierno.

Hechos principales a tener en cuenta:

  •     La “temporada de gripes” puede ser debida en gran parte a la deficiencia de Vitamina D causada por la inadecuada exposición a la luz solar
  •     El fortalecimiento del sistema inmune es importante, ya que se acerca el invierno
  •     La deficiencia de Vitamina D y el raquitismo son patologías cada vez más comunes en países occidentales, especialmente entre las minorías étnicas
  •     Niveles insuficientes en la alimentación, la infrautilización de suplementos, bajas CDR y el exceso de uso de protección solar exacerban el problema
  •     Los consejos son incluir altas dosis de Vitamina D y otros nutrientes de apoyo inmunológico

Muchos asumen que la prevalencia de los resfriados y la gripe en invierno son causados simplemente por el tiempo frío. El argumento a favor de una exposición inadecuada a la luz solar, resultante de una deficiencia de vitamina D, es la causa subyacente de la “temporada de gripe”, se hizo eco en el 2008 en un artículo publicado en la revista Virology por el profesor John Canell y sus compañeros.

Cada vez hay más informes de que el raquitismo, una de las más graves manifestaciones de la deficiencia de Vitamina D en niños, está resurgiendo en los países occidentales, especialmente entre las minorías étnicas de las zonas industrializadas. Vitamin D misión pide un aumento de más del 200% de la CDR por la deficiencia encontrada en niños en los últimos 5 años. Hay muchas razones por las que la mayoría de los niños (y adultos) no obtienen suficiente vitamina D:

Alimentos como el pescado, huevos, setas o incluso leche enriquecida o cereales, aunque contienen algo de vitamina D, por lo general no proporcionan suficiente cantidad para alcanzar los niveles séricos óptimos en sangre de 25-hidroxivitamina-D, que debe ser superior a 70 nmol/l.
Incluso durante el sol de verano, la mayoría de los niños usan protección solar para evitar los efectos nocivos de la sobreexposición al sol y no se les deja tiempo suficiente a la exposición solar (por ejemplo, 20 minutos con un 80% de la superficie corporal expuesta) que les permita generar la vitamina D adecuada.
La mayoría de los niños no toman suplementos que contengan vitamina D, o la cantidad incluida no es adecuada, o la vitamina D no es suficientemente absorbible.

Los niveles de suplementación recomendados de Vitamina D son demasiado bajos

Estos problemas se magnifican por el hecho de que las cantidades diarias recomendadas (CDR), que también hacen referencia a los valores de referencias de nutrientes (VRN), son demasiado bajos. Esto en gran parte es debido a que se han fijado en un nivel que tiene como objetivo prevenir la aparición del raquitismo, pero no tiene en cuenta de manera adecuada las cantidades necesarias para otros procesos, como la función óptima del sistema inmunológico.

En Europa, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha establecido ingestas máximas de todas las fuentes (los llamados “niveles máximos seguros”) a 25 mcg (1000 UI) para niños de 0-12 meses y 50 mcg (2000 UI) para niños de 1 o adultos de edad avanzada. Un análisis de riesgos muy completo, por Hathcok y Vieth en 2007, ya sugería que estos valores eran demasiado precavidos y debían prevenir a más personas sobre los niveles óptimos alcanzados en la circulación sanguínea; estos autores proponían en su día un “nivel superior” de 250 mcg de vitamina D (10000 UI).

La UE propone una dosis diaria recomendada para adultos extremadamente baja: 5 mcg (200 UI), que simplemente no permite que la mayoría de las personas puedan optimizar los niveles de vitamina D en sangre.

La CDR estadounidense se encuentra más marginalmente en línea con la ciencia reciente, siendo sólo 10 mcg (400 UI) para los bebés menores de 1 año y 15 mcg (600 UI) para todos los otros grupos de edades.

¿Cuánta vitamina D debe tomar?
La experiencia clínica y la investigación de los principales investigadores de vitamina D, el Profesor Michael Holick y el Dr. Reinhold Vieth, han demostrado fehacientemente que se debe tomar por vía oral niveles de alrededor de 4000 UI para alcanzar los niveles óptimos circulantes de vitamina D.

La práctica clínica también ha demostrado que, a corto plazo, los niveles de aproximadamente 10 veces más que estas referencias, pueden ser utilizados para casos donde han aparecido infecciones bacterianas o virales. En general, estos niveles tan altos deben ser administrados bajo supervisión médica y no deben mantenerse durante más de una semana, para luego continuar con niveles de 250 mcg (1000 UI) o menos.

¿Tiene su botiquín de guerra listo para el invierno?

¡No lo olvide!: Debe haber mucho más en su botiquín natural para el invierno aparte de vitamina D. Otras vitaminas incluyendo C y A, y minerales como el Zinc y Selenio son clave, así como ingredientes botánicos como Andopraphis, Curcumina y Scuttelaria. Los aceites esenciales omega-3 y 1-3,1-6-beta-glucanos también están en la lista de los muchos productos naturales que ayudarán a su sistema inmune a vencer a los bichos de invierno

Fuente: ANH (Alliance for Natural Health) Europe

Categorías

Compártelo

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *